FLASH ICONOS DE MODA. LA GRAN DIANA VREELAND QUE REVOLUCIONÓ LA MODA.

“No temas ser vulgar. Lo verdaderamente terrible es ser aburido y común»

«Demasiado buen gusto, aburre»

Estas son algunas de sus frases míticas. Ella es, fue y será siempre la GRAN DIANA VREELAND.

Nacida en 1903 en París bajo el nombre de Diana Dalziel, era la hija mayor de una familia de la alta sociedad, que emigró desde Francia a Nueva York tras la I Guerra Mundial.

Vreeland, una mujer poco convencional y dueña de un rostro poco agraciado: con pómulos fuertemente coloreados, unas pestañas extralargas y laca roja por todos lados que se convierton en características distintivas que la identificarían durante décadas; se convirtió en una de las dictadoras del estilo y la belleza más irresistibles de la historia. Tras las páginas de Harper´s Bazaar y Vogue retrató a la mujer norteamericana de la época.

Ella reinventó la moda. Ella creó las tendencias. Ella definió una nueva forma de vestir y de sentir: «Nada hay peor en la vida que ser exactamente igual que lo que la sociedad te exige». Ella reconoció el arte de saber mirar y retratar. Ella elevó con categoría de nobleza artística a la moda.

Su carrera comenzó en 1937 como columnista para Harper´s Bazaar, mudándose entonces de Londres a Nueva York. Carmel Snow, la editora de Harper´s Bazaar estaba impresionada con el estilo y la forma de vestir de Vreeland, por lo que le ofreció trabajo en la revista. Desde 1937 hasta su resignación, redactó una columna para Harper´s Bazaar llamada «Why Don´t You?» o «¿Por qué No?, en la que realizaba insólitas, estrafalarias y descabelladas sugerencias a la ama de casa promedio, a través de la ironía y el sarcasmo.

Vreeland, sugería a las mujeres que dejaran de lado su aburrida indumentaria diaria y que aprendieran a ser ingeniosas y a hacer algo diferente por sí mismas.

En 1946 comentó que «El biquini es lo más importante que ha pasado en el mundo desde la bomba atómica». A Vreeland no le gustaba el enfoque común de la moda americana de los años 40. Detestaba los zapatos de tacón alto con correas, así como los vestidos realizados en crêpe de chine que las mujeres vestían incluso bajo el calor veraniego del país.

En 1963 comenzó su andadura como editora jefa para la revista americana VOGUE, que finalizaría en 1971. A Vreeland le divertían enormemente los años 60, porque sentía que la originalidad y la individualidad estaba siendo celebrada. El ideal de belleza estaba cambiando. Popularizó expresiones como «Beautiful People» y «Youthquake», este último término referido a los agitados años sesenta.

Durante su permanencia en la revista se afanó en crear las bases de una belleza más libre y descubrió a estrellas como Eddie Sedgwick, la gran musa del artista pop Andy Warhol, a quién también apadrinó; así como catapultó a la fama a modelos como Dovima, Suzy Parker, Twiggy, Veruschka, Marisa Berenson y Penelope Tree. Sus años en Vogue son recordados como de la más completa extravagancia. No importaba que la moda fuese de uso práctico, sino que sirviera para soñar.

En cuanto a su propio estilo, como todos los iconos de la moda, Vreeland tenía un aspecto propio, abrazó el exceso. Vreeland dijo que nunca había encontrado un patrón llamativo o una muestra de estampado de leopardo que no le gustara. No tenía una belleza clásica pero era exóticamente hermosa. Diana usaba maquillaje dramático y uñas rojas lacadas, similares a garras, en todo momento. Además, usaría conjuntos imponentes completamente negros y se cubriría con capas de bisutería inusual. Por lo tanto, Vreeland se aseguraría de que fuera la persona más llamativa de la sala. Sin embargo, esto nunca fue difícil para ella, vestida de pies a cabeza en gasa roja que robó el centro de atención. Además, su amor por los estampados incluía estampado de leopardo a estampados chinos de intrincados detalles.

A Vreeland le encantaba exagerar. Por su propia admisión, le gustaba agregar capas ficticias de glamour a la vida para hacerlas más interesantes. Pero cuando ella dijo: «Sé lo que van a usar antes de usarlo, lo que van a comer antes de comerlo». ¡Sé a dónde van antes de que esté allí! Era cierto. Y ella es una de las únicas personas en la historia que podría.

He hecho una recopilación de sus portadas más míticas e imágenes de su estilo exótico a la par que elegante. Me fascina.

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